
LIBERACIÓN
DE JAGAI Y MADHAI
SRI
CAITANYA MANGALA
por Locana Dasa Thakura
CAPITULO
VI
EL
TERROR DE JAGAI Y MADHAI
Ahora
escuchen el otro sublime pasatiempo con el cual se borraron todos sus
pecados. En Navadvipa, el Señor y Sus amados asociados tuvieron
una variedad de pasatiempos trascendentales. El Señor Gauranga
perdonó todas las cosas cuando estaba absorto en el éxtasis
del Sankirtana.
Un
día el Señor Mahaprabhu ordeno: ¿Lleven los Santos
Nombres de Hari de casa en casa en Navadvipa y hablen a todo el mundo:
ancianos, mujeres, niños, come-perros, santos y pecadores...y canten
los Santos Nombres. Por esto, ellos fácilmente, erizaran el océano
de la existencia material¿.
Los
seguidores de Gaura dijeron: ¿Prabhu, nosotros no podemos dar los
Santos Nombres a causa de los hermanos Jagai y Madhai; estos dos desagradables
Brahmanas son totalmente malvados y perversos. Ellos regularmente ejecutan
una ilimitada cantidad de los más desagradables vicios y actos
pecaminosos. Estos despreciables e irresponsables Brahmanas eran el terror
de Navadvipa. Ellos eran adictos al vino y explotaban a todas las mujeres
que encontraban. Ellos habían matado innumerables vacas, Brahmanas
y mujeres. Todos los largos días ellos hacían de las suyas
a la redonda en un continuo estado de embriaguez. Aunque holgazaneaban
en los bancos del Ganges, ellos nunca se bañaban. Ellos nunca ejecutaban
adoración a ninguna Deidad. Jagai y Madhai oprimían y castigaban
a sus propios amigos y familiares. Y por último, ellos obstinadamente,
odiaban el sonido de Hari-Nama Sankirtana¿.
Después
de escuchar este horroroso informe, los ojos del Señor Gauranga
se tornaron rojos de enojo, flameantes como el sol naciente; El pensó
en el interior de Su mente: ¿En el pasado hubo un Brahmana pecador
de nombre Ajamila quien como padre alcanzó a cantar ¿ Narayana¿
al tiempo de morir y por eso El consiguió un cuerpo espiritual
y fue a Vaikuntha. Yo estoy preocupado, ¿Cómo harán
Jagai y Madhai, quienes son enormemente más pecadores que Ajamila,
para liberarse?. Yo he venido aquí para dar Hari-Nama Sankirtana
con el fin de purificar y liberar a la gente de Kali-Yuga. Ahora llamaré
a todo el mundo para ejecutar juntos Sankirtana en Khola y Karotala; Cantando
en alta voz y suavemente, Yo les llevaré de la mano en la fiesta
del Sankirtana a través de las calles de Nadia¿. A esa hora,
Advaita Acarya, Nityananda, Haridasa, Srivasa y sus cuatro hermanos, Muran,
Mukunda Datta, Gadadhara Pandita, Candrasekhara Acarya, Suklambra y muchos
otros devotos venían a la casa de Gauranga y a una orden de Prabhu
ellos cantaron los Santos Nombres de Krishna.
La
ciudad entera de Nadia estuvo inundada con olas de felicidad y el cielo
reverberaba con el sonido de: ¡Hari Bol!, ¡Hari Bol!. Hundiéndose
en una embriaguez de estupor. Jagai y Madhai se durmieron sanamente en
sus casas. Multitud de Puranas corrían para ver a la multitud:
¿La procesión de Sankirtana del Señor Gauranga¿.
La atmósfera estaba completamente llena con una dulce música
de Khala Karatalas y Mrdanga, mezclada con el ruidoso canto de Hari-Kirtana.
Como
el sueño se rompía por el Kirtana, Jagai y Madhai se despertaron
y dieron alaridos furiosamente: ¿Cójanlos, cójanlos¿.
Jagai y Madhai, con sus ojos llenos de ira y postrados en dos bastones
(clubs), ordenaron a sus sirvientes decir a los devotos que si ellos deseaban
conservar la vida, tenían que parar de cantar. Los sirvientes reportaron:
¿Nimai Pandita, el Jagannatha Misra y muchos Brahmanas están
haciendo Kirtana, usted debe decirles a ellos que se vayan lejos¿
En
un furioso tono, los embriagados hermanos gritaron: ¿Quién
dio a ellos permiso para pasar por aquí?. Usted vaya y dígales
que se alejen de aquí inmediatamente. Después ellos perderán
Su casta, credo y vidas¿. Brahmanamente, ignorando su orden, Nimai
incremento la intensidad del Kirtana, extendiendo su brazo por encima
de Su cabeza y saturando el cielo con el canto de ¡Hari¡,
!Hari¡, ¡Hari!¿.
Su
tolerancia se fue y los pecaminosos hermanos desataron una tormenta afuera
de su casa en loco frenesí. Con los ojos y caras enrojecidas por
la ira y las mentes llameando de rabia, ellos gritaron a Gauranga: ¿Usted,
brahmana, ¿No es atemorizado por ninguna cosa?. Ellos maldijeron
al Señor con indecentes palabras. Viendo la viciosa furia del dúo
demoníaco, los residentes de Nadia se llenaron de terror.
Sin
afectarse, Prabhu Visvambhara Raya, Nityananda, Advaita Acarya, Haridasa,
Srivasa, Muran y Mukunda continuaron el Kirtana sin detenerse. Jagai y
Madhai, quienes estaban plantados en la ignorancia, llegaron enfurecidos
y asidos de un bastón, atacaron la fiesta del Sankirtana; Ellos
hirieron a Nityananda Prabhu con un pedazo de un pote de barro. Viendo
al señor sangrando profúsamente, los devotos gritaron: ¿¡Alas!,
¡Alas!¿. Sri Gaurahari, sintiendo tristeza en su interior dijo:
¿Ustedes son los más viles hombres y sus pecados tienen cubierta
la tierra, ahora mire usted que ha hecho a mi desventurado asociado¿.
El Señor Gauranga, plenamente enterado que la calamidad asaltaría
la tierra si la sangre de Nitay la tocaba, cubrió la herida con
su propio vestido.
Luego
el Señor Gaurahari invocó su Sudarsana Cakra. La personificación
del Sudarsana estuvo ante El con las manos juntas y dijo: ¿Mi señor,
¿Porqué Usted me ha llamado?. Sacinandara dijo: ¿Sudarsana,
porque ellos me han ofendido golpeando a Nityananda. Ustedes morirán,
Jagai y Madhai¿.
Instantáneamente,
el Sudarsana Cakra se ubicó con rapidez alrededor de Jagai y Madhai,
quienes fueron sacudidos por el temor. Viendo esto, el compasivo Nityananda
lloró y dijo esto: ¿Qué hizo Bhagavan mostrando
su poder?, en lugar de eso,por la misericordia, nosotros liberaremos a
los caídos malandrines y pecadores del mundo. Luego nosotros mantendríamos
nuestro título de ¿Patita Pavana¿, el liberador de las
faltas. Pero salvando a Jagai y Madhai, seríamos conocidos como
¿Dina Bandhu¿, el amigo de los pobres. En este camino verdaderamente
llenaríamos el significado del título: ¿Salvador de
los caídos¿.
Nityananda
luego cayó a los pies de Gauranga y dijo: ¿Por favor,
puede darme esos pecadores a mí?. Mi Señor, en previas edades
Usted dio muerte a los demonios, pero ahora Usted podrá otorgar
su misericordia a Jagai y Madhai¿. Gaurahari dijo: ¿Todas las
glorias a Usted, ¡Oh, hijo de Rohini!, Yo soy controlado por Usted.
Si alguien en otro tiempo cantó el Nombre de Nityananda, él
vendría purificado y Yo inmediatamente aceptaría a esa persona
como Mi propiedad¿.
LOS
PECADORES ARREPENTIDOS

Jagai
y Madhai estuvieron callados y estupefactos como esperando que el Señor
Gauranga y Sus asociados regresaran a sus casas. Los hermanos pensaron:
¿Nosotros hemos cometido muchos inolvidables pecados; Hace unos pocos
minutos golpeamos en la cabeza a un Sannyasi, pero gustosamente vemos
el poder de la misericordia de Mahaprabhu¿. Absorbidos en un estado
de arrepentimiento, Jagai y Madhai corrieron hacia la casa del Señor
Gauranga. La gente del pueblo de Nadia, estaba asombrada de su transformación.
Estando el señor Gauranga de pie afuera de la puerta, Jagai y Madhai
lo llamaron:¿¡Señor!, ¡Señor!¿.
Uno
no puede creer que estas palabras estén saliendo de los dos peores
bribones del mundo.
Mientras
tanto, Mahaprabhu, estando sentado con Sus asociados en el interior de
la casa, dijo a Muran: ¿Tráigame a esos dos hombres¿.
Cuando Jagai y Madhai vieron al Señor Gauranga, cayeron tendidos
a Sus pies y, llorando copiósamente, dijeron: ¿¡Oh,
Señor!, Usted es el hermano de los caídos, y el salvador
de los pecadores; Usted es el Señor de los tres mundos y su corazón
se derrite de compasión viendo el dolor de los demás¿.
El
Señor Gaurahari tocó a los hermanos y dijo: ¿Escuchen,
Jagai y Madhai, ¿Porqué ustedes tienen que venir a Mí
y porqué están llorando?. Ambos son Brahmanas caídos
viniendo de una ilustre familia, así, ¿Porqué están
llorando?.
Jagai
y Madhai dijeron: ¿Nosotros nos rendimos a Usted para conseguir Su
misericordia. Nosotros, en realidad, hemos cometido ilimitados pecados,
hemos asesinado muchos hombres y dado muerte a muchas mujeres y vacas.Estamos
llamando al infierno a una respetable familia Brahmana. Hemos matado Brahmanas,
Gurus y a sus esposas. También hemos asesinado a mlecchas, yavanas,
candalas y a sus esposas. Ningún cuerpo ha escapado a nuestras
actuaciones asesinas. No hemos hecho otra cosa que violencia para el pueblo
de todo el mundo. No hemos ejecutado ningún acto piadoso o ritual
para darle placer a los Semidioses o a nuestros ancestros. El número
de nuestras actividades pecaminosas excede el número de cabellos
sobre nuestras cabezas, ¿Qué más podemos decir acerca
de nuestros pecados?. Todos dicen que Ajamila fue un gran pecador, pero
sin duda, nosotros estamos lejos y en peor situación.
Ajamila,cantó
el Santo Nombre de ¿Narayana¿ y consiguió la liberación,
pero en nuestro caso, Narayana no viene a rescatarnos. No tenemos absolutamente
esperanza de liberarnos, ¿Cuál calificación podemos
recibir de Su misericordia?.
Después
de escuchar la confesión y petición de Jagai y Madhai, el
Señor Gaurahari sintió mucha compasión hacia ellos
y apreció su sinceridad manifestando un océano de misericordia
y compasión. El señor Gauranga tomó las manos de
Jagai y Madhai y los llevó al Ganges. La gente de Nadia, en multitud,
veía.
En
presencia de muchos Brahmanas y santas personas, el Señor Gauranga,
en estado de éxtasis, dijo: ¿Jagai y Madhai, tomaré
todas sus reacciones y pecados. Vengan todos a Mí¿. Luego
el Señor extendió Sus manos para recibir, de ellos, una
hoja de Tulasi. Temblando de temor, los hermanos rehusaron dar la hoja
de Tulasi. De Nuevo el Señor les dijo: ¿Jagai y Madhai, denme
todos sus pecados¿. Jagai y Madhai dijeron: ¿¡Oh, Señor
Gauranga!, por favor escuche, nosotros no podemos dar la lista del número
de pecados; Nosotros somos lo más bajo de lo bajo, y estamos envueltos
de pecados. Estamos muy atemorizados para dar a Usted nuestros pecados¿.
De
los ojos de Gaurahari cayeron lágrimas cuando El dijo con tronante
voz: ¿¡Hari Bol!¿. De nuevo el Señor Gauranga extendió
Sus manos para aceptar sus pecados. Cautelosamente, Jagai y Madhai, colocaron
una hoja de Tulasi en la palma del Señor. Un fuerte sonido de:
¡Hari Bol!, explotó desde el gentío cuando el Señor
Gauranga abrazó a Jagai y Madhai.
Siempre
ellos fueron los hombres más pecadores y ellos llegaron como los
más afortunados. Jagai y Madhai fueron personalmente liberados
por el abrazo del Señor Gauranga.
Luego
Jagai y Madhai empaparon sus vestidos con abundantes lágrimas.
Sus cuerpos exhibían síntomas de éxtasis como temblor,
erizamiento de los cabellos y falta de voces. Luego ellos cayeron al suelo
a los pies del Señor. Nadie muestra su misericordia como Mahaprabhu.
El
Señor Gaurahari es un océano de compasión. Es el
más grande liberador de las almas caídas. Por el toque de
su Cuerpo, el liberó a Jagai y Madhai e hizo que bailaran en éxtasis.
Después de contar todos los pecados de Jagai y Madhai. Visvambhara
bailó eufóricamente. ¿Quién puede compararse
con el Señor, quien mira desde lo alto los pecados y las faltas
de otros, concediendo libremente su misericordia?.
Este
pasatiempo da esperanza a Locana Dasa, quien permanece sin límite,
recibiendo la misericordia del Señor Gauranga.