
Narración
de los pasatiempos de infancia de Nityananda Prabhu, y Su peregrinaje
a los lugares sagrados.
El
siguiente es un resumen del capítulo nueve del Caitanya Bhagavata
Adi-Lila
Este capítulo describe los pasatiempos de infancia de Nityananda
hasta Sus doce años, tiempo durante el cual representó los
divinos pasatiempos de Krisna, Rama, Vamana, y los otros avataras de Visnu.
Este capítulo también describe el viaje por diferentes lugares
sagrados que llevó a cabo hasta los veinte años.
Por
orden de Goura Krisna, Ananta Deva ya había hecho su aparición
en el pueblo de Ekachakra en Radhades. Así, Nityananda Prabhu apareció
como la luna desde el mar del vientre de Padmavati, la esposa de Hadai
Pandita. Y así como la luna saliente, Él disipó toda
la oscuridad que cubría la tierra de Radhades por Su auspiciosa
aparición. Como niño, Nityananda constantemente jugaba con
Sus amiguitos imitando los pasatiempos de Krisna.
Una
vez, Sus amigos representaron el papel de la asamblea de dioses, que estaban
deseosos de pedir al Señor aliviar la carga de mal que oprimía
la tierra. Nityananda Prabhu se llevó un niño que vestía
como la tierra, y junto con los niños que actuaban como los diferentes
dioses reunidos, fue a las riberas del río Ganges. Allí
se dirigió al señor que reposa en el océano de leche,
Ksirodaksayi Visnu. En ese momento, uno de los niños hizo de Señor
Visnu, y estando fuera de la vista de los demás habló en
una voz grave que todos pudieron oír: ¿Yo naceré con
seguridad en Goloka Mathura para aliviar la carga de la tierra¿.
Y
así Nityananda Prabhu representó los diferentes pasatiempos
de Krisna, que el Señor ejecutó durante la era de Dvapara.
Representó los pasatiempos del matrimonio de Vasudeva y Devaki,
el nacimiento de Krisna en la prisión de Kamsa, el viaje de Vasudeva
a Nandagram y cómo él cargó a Krisna sobre el río
Yamuna, su regreso de Nandagram y cómo el trajo a Mahamaya, quien
acababa de aparecer como la hija de Yasoda.
Él
representó la matanza de Putana, el rompimiento de la carreta,
los pasatiempos de Krisna de robar mantequilla, y la matanza de los demonios
Dhenuka, Agha, y Baka. También mostró los pasatiempos de
pastoreo de las vacas, el levantamiento de la colina de Govardhan, el
robo de la ropa de las Gopis, la misericordia que otorgó el Señor
a las esposas de los brahmanas que hacían sacrificios. El envío
de consejos secretos a Kamsa, disfrazado de Narada, la matanza del elefante
Kuvalaya y de los luchadores Kanura y Mustika, y la matanza de Kamsa.
Nityananda
Prabhu también representó el pasatiempo del engaño
de Vamana Deva a Bali de los tres mundos, y tomó el papel de Ramacandra.
Sus amigos actuaban en el papel de soldados micos que pretendían
construir un puente de piedras flotantes a través del océano,
imitando los pasatiempos de Rama. Una vez, Nitay hizo de Laksman, y con
el arco en la mano, atacaba el palacio de Sugriva. Una vez hizo de Rama,
quebrando el orgullo de Parasurama. Una vez, hizo de Laksman que pretendía
matar a Indrajit y luego se desmayó, golpeado por las poderosas
flechas de Ravana, el rey demonio.
Él
representó el pasatiempo de necesitar la medicina de la colina
Gandamadana traída por Hanuman, y se recobraba de las heridas después
de recibir la medicina. Nityananda pasó doce años representando
estos pasatiempos. Luego, fue a visitar los diferentes lugares sagrados
para purificarlos de los pecados dejados por los peregrinos que los visitan.
Él dio la vuelta a los lugares sagrados en el norte y sur de la
India, con el pretexto de peregrinaje, y así se ocupó hasta
los veinte años cuando llegó a Navadvip y se encontró
con Caitanya Mahaprabhu. Durante Su viaje por los diferentes lugares sagrados,
Nityananda Prabhu encontró a Madhavendra Puri, Isvara Puri, y Brahmananda
Puri. Nityananda pasó muchos días disfrutando el éxtasis
de Krisna katha en compañía de Madhavendra Puri y sus discípulos.
Después visitó Setuvandha, Danatirtha, Mayapuri, Avanti,
Godavari Jiyara Nrsmha, Devapari,Trimala, Kurmaksetra y muchos otros sitios
sagrados.
Por
último llegó Jagannath Puri, donde tomó darsan de
Jagannath Deva y fue profundamente conmovido de éxtasis al ver
la Deidad. Desde Jagannath Puri, regreso de nuevo a Mathura. El capítulo
cierra con una explicación de la renunciación del Señor
Nityananda.
El
Señor Nityananda, quien es idéntico al poderoso Balarama,
manifiesta durante este período sus pasatiempos de predicar el
santo nombre en amor por Dios. El capítulo concluye con una descripción
de la grandeza de Nityananda Balarama.
Texto
del capítulo
Todas
las glorias a Sri Krisna Caitanya, el océano de misericordia. Todas
las glorias a Nityananda Prabhu, el amigo de los desvalidos. Todas las
glorias a la vida y alma de Sri Advaita Candra. Todas las glorias a Él
quien es el único refugio de Srivasa y Gadadhara. Todas las glorias
a Visvambhara, el hijo de Jagannath Misra y Saci Devi, quien siempre es
amado por Sus devotos y seguidores.
Antes
del advenimiento de Sri Caitanya Mahaprabhu, Ananta Deva había
aparecido por orden del Señor. Nació en Radhadesa para ayudar
a representar el divino lila del Señor. El nombre de Su padre era
Hadai Pandita, y el de Su madre Padmavati. Él apareció en
el pueblo de Ekacakra, en la tierra de Gauda. Desde la infancia era soberbio,
altamente inteligente y supremamente calificado. El niño era millones
de veces más bello que Cupido.
Desde
el momento de Su nacimiento, aparecieron en Radhades síntomas auspiciosos.
Todas las variedades de hambre, pobreza, e infelicidad inmediatamente
desaparecieron. El día que Sri Gouracandra apareció en Sridham
Navadvip, Nityananda Prabhu gritó de felicidad. El vasto universo
fue penetrado con el sonido de sus gritos, y todo el mundo estaba asombrado.
Algunos dijeron: ¿El rayo descendió a la tierra¿. Muchos
pudieron entender que la poderosa perturbación era el resultado
de algún poder divino. Algunos dijeron: ¿Sabemos la causa.
El maestro de Gauda ha hablado en voz de trueno¿. Y así, todos
daban sus diferentes opiniones. Pero por el poder de la energía
ilusoria de Krisna nadie pudo reconocer la posición trascendental
de Nityananda Prabhu.
Así,
manteniendo inmanifiesta su naturaleza divina, el Señor Supremo,
Nityananda Prabhu se deleitó en la compañía de los
niños de Su edad. En todos los juegos que el Señor hizo
con los niños, Krisna era el centro. En realidad, su juego no era
sino el lila del Señor. Nityananda Prabhu celebró una asamblea
de los dioses, con uno de los niños actuando como la tierra que
presentaba la petición de los semidioses al Señor Supremo
Visnu. Todos fueron con la ¿Tierra¿ a las riberas del río
donde oraron al Señor del universo, Ksirodakasayi Visnu.
Fuera
de la vista de todos, un niño clamó en voz alta desde su
escondite: ¿Pronto naceré en el pueblo de pastores de Mathura¿.
Otro día, Nityananda y Sus amiguitos se reunieron en el pueblo
para celebrar el matrimonio de Vasudeva y Devaki. Una vez, habiendo hecho
su teatro en la prisión de Kamsa, Él representó el
pasatiempo de la divina aparición de Krisna al final de la noche.
Nityananda Prabhu construyó un establo y puso a Krisna allí,
engañando a Kamsa al sustituir a Yogamaya por Krisna en la prisión.
En
otra ocasión, vistió a uno de Sus amiguitos como Putana,
mientras otro escalando su cuerpo, pretendía chupar su seno como
el niño Krisna. Una vez, habiendo construido una carreta hecha
de cañas con la ayuda de los niños, Nityananda la quebró.
Nityananda Prabhu llevaba a Sus amiguitos a casa del lechero local y robaban
leche y yogurt, siguiendo los pasos de Krisna. Sus amiguitos nunca dejaban
Su compañía, ni regresaban a sus casas, si no que día
y noche jugaban en compañía de Nityananda. Sus madres y
padres tampoco se quejaban, si no que todos amaban a Nityananda Prabhu
con sus corazones y almas. Él daba abrazos afectuosos a Sus parientes
y amigos. Al contemplar Sus asombrosos pasatiempos de infancia, todos
decían: ¿Nunca hemos visto tan maravillosa actuación.
Cómo es posible que este niño haya aprendido todas estas
actividades de Krisna¿. Un día, habiendo hecho serpientes
de ramas de árboles, llevó a los niños a un pozo.
Uno de los niños entró al agua y flotaba inmóvil.
Nityananda lo despertó. Otro día Él llevó
a los niños a una gruta de árboles de palma, donde jugaron
a matar al demonio Dhenuka, y saborearon los frutos de la palma conocidos
como frutas Tal. A menudo iba a las tierras de pastoreo y allí
hacían muchos juegos con los niños. Después de hacer
demonios de juguete y de llamarlos Baka, Agha, y Vatsa, Él los
mató. Nityananda regresaba a casa con Sus amiguitos por la tarde,
todos soplando cuernos de búfalo.
Un
día, Él imitó el pasatiempo de levantar la colina
de Govardhan. Otro día, después de construir una réplica
de Vrindavan, jugó allí con Sus amigos. Un día, robó
las ropas de las Gopis, y otro día, visitó a las esposas
de los brahmanas comprometidos en sacrificios. Uno de los niños
hacía de Narada Muni, y disfrazándose con una barba dio
consejos confidenciales a Kamsa. Un día, un niño se disfrazó
de Akrura, y llevó a Krisna y Balarama fuera de Vrindavan por orden
de Kamsa. Nityananda lloró de pena, sintiendo separación
de Krisna, en el humor de las gopis. Corrientes de lágrimas fluyeron
de Sus ojos a la vista de los niños.
Influenciados
por la energía ilusoria de Visnu, nadie podía entender la
naturaleza trascendental del divino lila de Nityananda Prabhu, mientras
los niños jugaban en Su compañía. Después
de construir una réplica de Mathura, Él la recorrió
con los niños. Unos hacían de fabricantes de guirnaldas
y otros portaban las guirnaldas. Nityananda vistió a uno de ellos
como Kubja y fue perfumado por ella.
Un
día, habiendo hecho un arco, Nityananda Prabhu lo quebró
con un ruido estruendoso. Después de matar al elefante Kuvalapida
y a los luchadores Chanura y Mustika, golpeó contra el piso y arrastró
de los cabellos a un niño que actuó como Kamsa. Habiendo
matado a Kamsa, danzó feliz con los niños. Así, los
pasatiempos de Nityananda como niño hicieron reír y deleitar
a toda la gente de Ekachakra.
Nityananda
Prabhu en Sus pasatiempos imitó las actividades trascendentales
de todos los avataras de Dios. Un día, Nityananda hizo de Vamana
y otro niño de Bali Maharaja. Así, Nityananda lo engaño
para que diera en caridad los tres mundos, mientras un niño vestido
de viejo, actuó como Sukracarya y prohibió el regalo. Luego,
Nityananda como Vamana, después de aceptar la limosna de Bali,
puso Sus pies de loto sobre la cabeza de ese niño.
Un
día, Nityananda Prabhu jugó a construir un puente de árboles
y piedras a través del océano, mientras los niños
actuaban como soldados micos. De esta forma cortó plantas de baranda
y las tiraba al agua, pretendiendo que eran gigantes árboles, mientras
los niños gritaban ¡Jay Rama! ¡Jaya Raghunath! ¡Victoria
a Rama! ¡Victoria al Señor de la dinastía Raghu!
El
Señor asumió el papel de Laksman, y con el arco en la mano,
fue al palacio de Sugriva en un acceso de ira y le dijo: ¿Tú,
mico tonto, mi Señor Rama se está poniendo en ansiedad por
tus actos. Mi Señor te está esperando en la montaña
Malyavan, en completa aflicción. Y tú, malvado mico, estás
ocupado gozando con mujeres, si aprecias tu vida, entonces vé donde
Rama lo más rápido que puedas, y ofrécele tu ayuda¿.
Otro día en el humor de laksman, castigó a Parasurama diciendo
airado: ¿¡Oh brahmana! No puedo ser considerado responsable
por lo que te pase si no huyes en el acto¿. Los niños, en
su inocencia, tomaban la absorción de Nityananda como Laksman,
como nada más que un juego de niños. Ellos desconocían
Su posición como la suprema personalidad de Dios. Algunos deambulaban
como los cinco micos, y tomando el papel de Laksman, Nityananda Prabhu
preguntaba: ¿Quiénes soís micos que deambuláis
por los bosques? ¡Decidme! Soy el sirviente de Ragunath¿.
Ellos
le respondían: ¿Andamos por aquí por miedo a Bali.
¡Llévanos donde Rama! Aceptamos el polvo de tus pies de loto
sobre nuestras cabezas¿. Dándoles un abrazo de corazón,
Él los llevaba donde su maestro y se inclinaron a los pies de Rama,
cayendo tendidos como un tronco. En el papel de Laksman, un día
Nityananda fue golpeado por Indrajit. Otro día Él jugó
a matar a Indrajit. Habiendo hecho que un niño tomara el papel
de Vibhisana, Él llevó a Vibhisana a la presencia de Rama
y luego le instaló como rey de Lanka.
Otro
niño gritaba, ¿¡Oh! Yo vengo como Ravana. Cuidaos de
las flechas de mi arco. Que Laksman os proteja si puede¿. Con esto,
el niño que hacía de Ravana lanzó una flor de loto
a Nityananda, quien se tiró al piso, sin sentidos, como un Laksman
derrotado.
Habiéndose
desmayado, Nityananda Prabhu no se levantaba. Aunque los niños
trataban de hacerle levantar de muchas maneras, Nityananda no mostraba
signos vitales en ninguna parte de su cuerpo. Todos los niños se
pusieron las manos sobre sus cabezas y lloraban y gritaban. Al escuchar
sus gritos los padres de Nityananda se apresuraron hasta el sitio. Al
encontrar al niño sin vida, ambos cayeron al piso inconscientes.
La
gente del pueblo se reunió allí y contemplaba la escena
asombrada. Los niños explicaron todo. Alguien de la multitud dijo
¿yo entiendo la razón de todo esto. Hace tiempos, un actor
que hacía de Dasaratha abandonó su vida al escuchar del
exilio de Rama al bosque¿. Otro dijo ¿el niño sólo
está actuando su parte. Tan pronto como Hanuman traiga la medicina
y se la administre, él se recobrará¿.
Desde
luego, Nityananda ya les había explicado a los niños. Él
les había dicho ¿tan pronto como Yo caiga, todos hacen un
círculo a Mi alrededor y lloran. Después de corto tiempo,
envían a Hanuman. Mi vida volverá si la medicina es aplicada
a Mi nariz¿. Pero tan pronto como el Señor, quien actuaba
perfectamente en Su papel, quedó inconsciente, los niños
se pusieron muy trastornados. Ellos perdieron completamente su juicio,
y ninguno recordó la instrucción de Nityananda Prabhu.
Ellos
sólo gritaban y gritaban, y le llamaban ¿¡oh hermano,
levántate!¿ Pero las observaciones de los espectadores les
hizo recordar la instrucción del Señor. Entonces, un niño
partió actuando como Hanuman mientras otro, vestido como sabio
se apareció en su camino. Saludándole con una ofrenda de
frutas y raíces, el sabio dijo ¿por favor, quédate
conmigo un momento, querido amigo, y bendice mi humilde retiro. Sólo
por una gran buena fortuna uno puede lograr la compañía
de alguien como tú¿.
Hanuman
contestó ¿mi trabajo es urgente, debo apresurarme. No puedo
detenerme; por favor excúseme pero debo despedirme. Habrá
oido hablar de Laksman, el hermano menor de Rama. Ravana le ha dejado
inconsciente con su flecha Krisna bhakti. Debo apresurarme en ir a la
montaña Gandhamadana. Su vida sólo puede ser salvada si
traigo la medicina adecuada¿. El niño que hacía de
Hanuman dijo estas líneas tal como le fue enseñado por Nityananda.
Todos miraban con asombro.
A
pedido del sabio, Hanuman fue a un lago cercano a bañarse. Otro
niño tomó sus pies debajo del agua. Así, el niño
hizo de cocodrilo y jaló a Hanuman dentro del agua. El niño
que actuaba de Hanuman arrastró al ¿cocodrilo¿ hasta
la ribera y lo derrotó. Luego Hanuman encontró un enemigo
más formidable.
Un
niño disfrazado de raksasa corrió tras Hanuman y le amenazó
con comerle, diciendo: ¿Derrotaste al cocodrilo, pero ahora debes
derrotarme. ¿Quién revivirá a Laksman si te trago
vivo? Hanuman contestó ¿tu Ravana es un perro que no
vale la pena. Pon tus pies a andar y vete¿. Así, los dos niños
lucharon hasta que se tenían ambos por los cabellos. Empezaron
a golpearse a puños. Después de un momento, Hanuman derrotó
al raksasa.
Finalmente,
el niño que hacía de Hanuman llegó a la montaña
Gandhamadana. Allí, unos niños vestidos de gandharvas pelearon
con él por un momento, y luego de derrotar los gandharvas, Hanuman
trajo la montaña Gandhamadana en su cabeza. Uno de los niños,
haciendo de doctor, recordando a Rama, aplicó la medicina en la
nariz de Nityananda, quien hacía de Laksman. Por fin, el gran Sri
Nityananda Prabhu recobró la consciencia y volvió a Sus
cabales.
Al
ver esto, todos rieron. Hadai Pandita tomó al niño en sus
brazos y todos los niños estaban en éxtasis. Todos preguntaban,
¿mi querido niño, ¿dónde aprendiste estas cosas?
Y
el Señor sonriendo contestaba ¿estos son Mis pasatiempos divinos¿.
En
Su temprana edad, el cuerpo del Señor era delicadamente bello.
Nadie quería dejar de abrazarle. Todos Le querían más
que a sus propios hijos. Por la potencia ilusoria del Señor, nadie
podía reconocerle como la Suprema Personalidad de Dios. Así,
desde Su temprana infancia, Nityananda disfrutó de nada mejor que
recordar los pasatiempos de Krisna.
Todos
los niños, dejando a sus padres y sus hogares, constantemente jugaban
en compañía de Nityananda Prabhu.
Ofrezco
mis humildes reverencias, cientos de veces, a los pies de loto de los
niños que jugaron con el Señor Supremo Nityananda. Así,
Nityananda Prabhu ejecutó Sus pasatiempos, y desde la infancia,
nada le gustó más que el lila de Sri Krisna.
¿Quién
tiene la capacidad de describir los pasatiempos trascendentales de Ananta?
Ellos son revelados sólo por Su misericordia, por Su propia voluntad.
Y así, Nityananda permaneció en Su hogar durante los primeros
doce años de Su vida. A esa edad partió de peregrinaje,
visitando los diferentes lugares sagrados de la India. Deambuló
como peregrino hasta Sus veinte años, y entonces apareció
ante Sri Caitanya Mahaprabhu.
Escuchad
la narración dada en este Adi lila del Caitanya Bhagavata sobre
el peregrinaje de Nityananda Prabhu, la Suprema Personalidad de Dios,
quien es blasfemado sólo por malvados y pecaminosos ateos. Nityananda
liberó al mundo entero. Él es un océano de misericordia
sin paralelo. Sólo por Su misericordia puedo entender la verdad
sobre Sri Caitanya Mahaprabhu. Sólo por Sus medios ha sido proclamada
la grandeza de Sri Caitanya Mahaprabhu. Escuchad cómo Nityananda
Prabhu, el más amado de Sri Caitanya Mahaprabhu, viajó a
todos los tirthas sagrados en India.
El
Señor primero visitó el lugar sagrado llamado Vakresvara.
De allá viajó sólo a la gruta de Vaidyanath.
Después
de visitar Gaya, fue a Kasi, la sede del Señor Siva, donde la corriente
del Ganges empieza a correr hacia el norte. Nityananda se llenó
de felicidad al ver el Ganges. En Kasi se bañó en el Ganges,
y con una sed insaciable bebió sus dulces aguas. Él tomó
Su baño matutino en Prayaga, en el mes de Magha, y de allí
fue al lugar de Su previo nacimiento en Mathura. Habiendo jugado en las
aguas del Yamuna en Visrama ghat, el Señor paseó alrededor
de la Colina de Govardhan en gran éxtasis, y así caminó
por los doce bosques de Vrindavan.
Él
visitó la casa de Nanda Maharaja en Gokula, y sentándose
allí, lloró de emoción. Ofreciendo Sus reverencias
a Madan Gopal, el Señor salió para Hastinapura, el hogar
de los Pandavas, donde al contemplar la localidad de esos grandes devotos,
el Señor derramó lágrimas. Todos los que gustaban
de allí, siendo no devotos, no podían entender. Él
se inclinó, contemplando las glorias de Balaram en Hastinapura,
y en éxtasis gritó, ¿ojalá Balaram, el portador
del arado, nos libere a todos¿. Luego, Nityananda fue a Dvarka donde
se bañó en el mar en gran felicidad. Él fue a Siddhapura,
la sede de Kapila, y en el lugar sagrado conocido como Matsya tirtha,
distribuyó grandes cantidades de arroz cocido en un gran festival.
Nityananda Prabhu visitó Siva-Kanchi y Visnu-Kanchi y rió
al ver el riguroso cismo entre los seguidores de Visnu y los de Siva.
Él
fue a Kuruksetra, Priti-daksa, Bindhu-sarovara, Prabasa, y Sudarsana Tirtha,
y después de visitar el sagrado tirtha de Trita Kupa, fue a Nisala
y de allí a Brahma tirtha y luego a Cakra tirtha. El Señor
visitó Pratisrota que queda cerca del Sarasvati occidental. Y de
allí, esa gran magnánima personalidad, viajó a Naimisaranya.
Luego,
Nityananda Prabhu fue a la ciudad de Ayodhya, y lloró mucho al
contemplar el lugar sagrado del nacimiento de Sri Rama. Luego fue al reino
de Guhaka el candala, donde Nityananda cayó inconsciente en éxtasis.
Al recordar la devoción de Guhaka, Nityananda estuvo inconsciente
por tres días. En todos esos bosques, donde el Señor Supremo
Rama paró para pasar unos días, Nityananda rodó por
el piso en agonía de separación.
Él
fue a las riberas del río Sarayu y se baño en sus aguas,
y de allí fue a Kausaki, de allí al sagrado retiro del sabio
Pulatsya. Después de bañarse en los lugares sagrados de
los ríos Gomati, Gandhaki y Soma, escaló la cima del monte
Mahendra,y habiéndole dado allí reverencias a Parasuram,
siguió a Haridvar, donde se origina el flujo del Ganges sobre esta
tierra. Después visitó Pampa, Bhima-rati, y Sapta Godavari,
después de bañarse en los tirthas de Benva y Bhipasa.
El
gran Nityananda Prabhu luego fue a Karttika y a la montaña de Sri,
donde Siva y Parvati moran. En las formas de un brahmana y su esposa,
Siva y Parvati residían en la cima de la montaña Sri. Ambos
reconocieron a su querida deidad, Nityananda Prabhu, quien viajaba por
los lugares sagrados disfrazado como un avadhuta. Ambos se pusieron felices
al ver su huésped, y la diosa Parvati, con sus propias manos, feliz,
cocinó prasada para Nityananda. Mientras Siva y Parvati hacían
ofrendas de alimentos para Nityananda con gran atención, él
sonrió y ofreció reverencias a ambos de ellos.
Las
charlas confidenciales que ellos sostuvieron, sólo pueden ser comprendidas
por Krisna. Despidiéndose, Nityananda Prabhu fue a Dravida.
Después
de visitar Venkattanath, Kamakosti-puri, y Kanch, Él llegó
a la famosa fuente del Kaveri y de allí fue al lugar sagrado de
Sri Rangam, donde pasó un tiempo. De allí fue a Hari-Ksetra,
y luego visitó el monte Risabha. Luego viajó al sur de Matura,
Kritamala, Tamraparmi, y después viajó hacia el norte al
Yamuna, donde visitó la casa de Augustya en la montaña Malaya.
La
gente allá se llenó de gran felicidad al contemplar al magnánimo
Nityananda Prabhu, quien aceptó su hospitalidad, y de allí
con gran placer viajó a Badarikasrama. Nityananda Prabhu estuvo
algún tiempo en la morada de Naranarayan Rsi y pasó Su tiempo
en completo retiro. De allí fue a la residencia de Vyasa, quien
reconoció a Nityananda como el poderoso Balaram.
Haciéndose
visible, Vyasa dio la bienvenida a su huésped, y el Señor
ofreció Sus reverencias ante Srila Vyasadeva. Luego, Nityananda
viajó a la sede de los budistas, donde los encontró sentados.
Los interrogó, pero ninguno contestó. Estando airado por
causa de los budistas, el Señor les golpeó en la cabeza.
Riendo, los budistas huyeron, y Nityananda siguió perseverante
Su peregrinaje.
Luego,
el Señor llegó al pueblo de Kanyaka, y después de
visitar a Durga Devi, viajó al mar del sur de la India. Enseguida
fue al pueblo de Sri Ananta, y de allí se dirigió al pozo
de las cinco apsaras bailarinas o ninfas celestiales. El Señor
luego visitó el templo de Siva llamado Gokarna. Él viajó
de puerta a puerta por Kerala y Trigartha, y después de contemplar
la honrada esposa de Dvaipayana, Nityananda Prabhu viajó a Nirbindhya,
Payosni, y Tapti, en el curso de Sus actividades divinas.
Él
visitó Reva, el pueblo de Mahismati y Malatirtha, y luego siguió
hacia el occidente, pasando por Suparakha. Nityananda Prabhu estaba desprovisto
de todo temor. Él nunca tuvo miedo a través de todos Sus
viajes. Su cuerpo parecía débil, por causa de Su constante
absorción en conciencia de Krisna. Nityananda Prabhu reía
y gritaba por intervalos. ¿Quién podía entender Sus
humores trascendentales? Tales fueron los viajes de Nityananda Prabhu,
mientras paseaba de un lugar a otro en visita a los tirthas sagrados.
Entonces,
casi por accidente, Él se encontró con Madhavendra Puri.
El cuerpo de Madhavendra Puri estaba sobrecargado con amor divino por
Sri Krisna. Madhavendra estaba acompañado por sus discípulos,
quienes estaban llenos de Krisna prema. Madhavendra Puri no probaba otro
alimento aparte de las melosidades de Krisna. Las melosidades de conciencia
de Krisna eran su único sustento. Su santo cuerpo era el sitio
de los pasatiempos de Krisna. No puede haber mayor alabanza de su amor
por Krisna, qué decir que el gran Advaita Acarya Prabhu era discípulo
de Madhavendra Puri.
Tan
pronto como Nityananda vio a Madhavendra Puri, perdió la conciencia
externa, y quedó tendido inmóvil, siendo facultado con amor
divino. Tan pronto como Madhavendra vio a Nityananda, también perdió
conciencia externa y se olvidó del mundo a su alrededor. Sri Caitanya
Mahaprabhu declaró, una y otra vez, que Madhavendra Puri es el
maestro original de la devoción pura.
Mientras
Nityananda y Madhavendra se desmayaron al verse, Isvara Puri y los demás
discípulos de Madhavendra lloraban. Después de recobrar
la conciencia externa, ambos empezaron a abrazarse, derramando lágrimas
de éxtasis. Los dos grandes maestros rodaron por el piso en éxtasis
de amor divino, y trasformados por su júbilo, se decían
palabras de felicidad con voces de trueno. Lágrimas de amor fluyeron
como ríos por los ojos de esos dos grandes maestros. Y mojada con
sus lágrimas, la tierra se sintió bendencida. No había
fin a la muestra de éxtasis trascendental mostrada por esas dos
grandes almas, cuyos cuerpos temblaban, mientras lágrimas fluían
de sus ojos y sus cabellos se paraban de punta, porque Caitanya Mahaprabhu
bailaba en sus corazones.
Nityananda
Prabhu dijo, ¿hoy he obtenido la realización completa de todos
los peregrinajes que haya hecho, porque hoy, Mis ojos han contemplado
los santos pies de Madhavendra Puri. Mi vida es glorificada por ser testigo
de tal amor divino como el suyo. Sosteniendo a Nityananda en un abrazo
fuerte, Madhavendra, rebosado con amor divino, no pudo pronunciar palabra.
Y en su felicidad, Madhavendra Puri no deseaba soltar a Nityananda de
su abrazo. Isvara Puri, Brahmananda Puri, y todos los demás discípulos
de Madhavendra Puri, se sintieron atraídos irresistiblemente hacía
Nityananda Prabhu. Aunque ellos habían encontrado tantos santos
renunciantes, podían detectar que en ellos no había vestigio
de amor por Krisna. Y por encontrar a esas almas desafortunadas y malvadas,
ellos sólo ganaron pesar. Y estando afligidos, buscaron refugio
en los bosques. Pero ahora ellos estaban aliviados de todas sus penas
al contemplar en cada uno la manifestación de amor por Krisna.
Durante varios días, Nityananda viajó en compañía
de Madhavendra, deleitándose al discutir los pasatiempos de Krisna.
Es maravilloso hablar del servicio devocional de Madhavendra Puri. Él
se desmayaba al ver una nube negruzca. Día y noche, intoxicado
de amor por Krisna, reía y lloraba, deliraba y desvariaba, y gritaba
por aflicción como un borracho.
Y
Nityananda Prabhu, intoxicado con el néctar de la dulzura de Govinda,
tambaleaba y se tropezaba. Cayendo al piso, reía a carcajadas.
Al contemplar el maravilloso humor de Madhavendra y Nityananda, la hermandad
de discípulos cantaba constantemente el nombre de Hari. Intoxicados
por el dulce sabor del amor divino, nadie sabía cuándo era
de día o de noche, y el tiempo perdió todo significado.
¿Quién puede entender las charlas que Nityananda tuvo con
Madhavendra Puri? Sólo Krisna sabe su significado. Madhavendra
no podía soportar separarse de Nityananda, sino que se deleitó
en Su constante asociación. Él dijo, Aunque he viajado por
muchos santuarios, no había encontrado amor divino por Dios como
el Tuyo en ninguna parte. Habiendo obtenido la compañía
de un amigo como Nityananda Prabhu, he realizado la misericordia de Krisna.
¡Krisna es tan gentil! Dondequiera que uno pueda obtener la asociación
de Nityananda, ese sitio es más que Vaikuntha y todos los santuarios
combinados. Si uno escucha de la devoción de un devoto como Nityananda,
está seguro de alcanzar a Sri Krisnacandra. Y quien tenga el mínimo
de aversión por Nityananda Prabhu, nunca será amado por
Krisna aunque sea Su devoto.
De
esta manera, Madhavendra glorificó a Nityananda día y noche
y le sirvió con amor y devoción. Nityananda Prabhu consideraba
a Madhavendra como Su Guru. Esas dos grandes almas estaban tan absortas
en amor por Krisna que no podían decir si era de noche o de día.
Así, después de pasar un tiempo en compañía
de Madhavendra, Nityananda salió hacía el puente de Rama,
conocido como Setubandha, en el extremo sur de India.
Madhavendra
Puri se fue a visitar el río Sarayu. Estando completamente absortos
en Krisna, ninguno de ellos podía recordar nada de sus propios
cuerpos físicos. Completamente olvidados de sí mismos, pasaron
sus días en la agonía de separación el uno del otro,
y así sus vidas estaban preservadas. Porque si alguna conciencia
externa hubiera quedado, habría sido imposible para ellos sobrevivir
a la agonía de separación. Quien escuche esta historia de
Madhavendra con fe y devoción, obtiene el tesoro de amor por Krisna.
Así,
Nityananda Prabhu anduvo en éxtasis de amor divino, y después
de algún tiempo llegó a Setubandha, el puente de Rama. Luego
de bañarse en el ghat en Dana tirtha, fue a Ramesvara, y de allí
llegó a Vijayanagar. Habiendo visitado Mayapur, Avanti, y Godavari,
el Señor llegó a la sede de Jiyur-Nrisimhadeva. Visitó
Trimala, y el sagrado sepulcro de Kurmanath. Por último salió
a contemplar a Sri Jagannath Deva, la luna de Nilachala.
Tan
pronto como entró en la ciudad del Señor Jagannath, el bienaventurado
maestro de Nilachala, se desmayó al contemplar el cakra del Señor.
Tomó darsan del Señor Jagannath, viendo Su forma cuádruple
(Caturvyuha) completamente manifiesta en toda Su gloria, con Su cuerpo
completo de servidores. Nityananda perdió Su conciencia en el éxtasis
de esa visión, y al recobrarla, de nuevo la perdió. Esto
se repitió varias veces. Nityananda experimentó temblor,
sudor, lágrimas de felicidad cayendo al piso, gritos de éxtasis
en una voz de trueno.
¿Quién
puede describir el éxtasis de Nityananda Prabhu? Después
de pasar un tiempo en Jagannath Puri, Nityananda reanudó Su viaje,
y con gran entusiasmo, visitó el lugar donde el Ganges se une con
el océano. ¿Quién puede describir completamente Sus
viajes a los diferentes lugares sagrados? Yo sólo he registrado
una parte de ellos, por Su misericordia. Después de visitar los
santuarios, Nityananda regresó a Mathura. Se residenció
en Vrindavan y allí pasó día y noche absorto en pensamientos
de Krisna. No comía nada, sólo una que otra vez tomaba leche
si alguien se la daba sin Él pedirla. Nityananda pensó para
Sí, ¿Sri Gouracandra está en Navadvip, pero Su divina
gloria permanece oculta. Tan pronto como el Señor manifieste Su
divinidad, de inmediato iré a Navadvip y cumpliré mi papel
a Su servicio. Así, habiendo hecho arreglos, Nityananda ni fue
a Navadvip, ni dejó Mathura, sino que se recreaba constantemente
en las aguas del Yamuna, y jugaba en el polvo de Vrindavan con los niños.
Y
aunque Nityananda posee completa potencia en todos los aspectos, Él
se abstuvo de otorgar devoción por Visnu a cualquier otro. Pensando
para Sí que cuando el Señor Gouracandra se manifestara,
entonces vendría el momento para ejecutar el pasatiempo de distribuir
amor divino por orden de Él. Al pensar que nada debería
hacerse sin la orden de Sri Caitanya Mahaprabhu, la grandeza del servicio
del Señor no se reducía, y así Nityananda Prabhu
esperaba la orden del Señor.
Nada
se mueve sin la orden del Señor Supremo, Sri Caitanya Mahaprabhu.
Y nadie puede hacer algo sin Su sanción, aunque sea Ananta, Brahma,
Siva, o cualquiera de los dioses. Los destructores, directores, y mantenedores
del universo hacen su labor sólo por orden de Sri Caitanya. Aquellos
pecadores que están afligidos en sus mentes por esto, son completamente
descalificados para ser vistos por un vaisnava. Los tres mundos son testigos
del hecho que todos obtuvieron el tesoro de amor por Dios por la misericordia
de Nityananda. Él es el primero de los devotos de Sri Caitanya
Mahaprabhu. Su lengua atesora la gloriosa alabanza de Mahaprabhu.
Nityananda
habla de Caitanya noche y día; por servirle, se logra devoción
por Sri Caitanya. Todas las glorias a Nityananda Prabhu, el Señor
original, por cuya misericordia podemos entender las glorias de Sri Caitanya
Mahaprabhu. El apego a Nityananda Prabhu es el regalo de la misericordia
de Sri Caitanya. Para quien conoce a Nityananda no hay peligro en ninguna
parte. Si alguien desea cruzar más allá de este mundo de
oscuridad y sumergirse en el océano de la devoción, que
sirva a Nityananda quien es como la luna. Algunos dicen que Nityananda
es Balaram. Otros dicen que es la morada del amor divino de Sri Caitanya;
que digan lo que quieran. Que Nityananda es un asceta, un devoto, o un
sabio, cualquier cosa que Él sea en relación con Sri Caitanya,
ojalá que Sus pies de loto se implanten firmemente en los corazones
de todos. Si después de escuchar todas las buenas cualidades de
Sri Nityananda, aún queda un alma pecaminosa que no le aprecia
o que quiere calumniarle o blasfemarle de cualquier manera, entonces yo
golpeo su cara con mi pie izquierdo.
Algunos
seguidores de Sri Caitanya hablan de Sri Nityananda en tal forma que aunque
parecen hablar mal de Él, en realidad ellos le están alabando.
Tales vaisnavas exaltados, como Advaita Acarya, son siempre puros de corazón
y trascendentalmente honestos. Su aparente desacuerdo y pelea sólo
es lila o recreación. Si uno mira a su desacuerdo externamente
y toma el lado de uno, calumniando al otro, estará perdido. Por
seguir sólo a quienes desaprueban toda calumnia a Nityananda, se
logra a Sri Caitanya. ¿Cuándo será mío ese
día en que obtendré la visión divina de Sri Caitanya
Mahaprabhu y Nityananda Prabhu, rodeados por la asamblea de devotos? Ojalá
Sri Nityananda sea mi eterno maestro siempre. Permaneciendo leal a Sri
Nityananda, ojalá yo sirva los santos pies de Sri Gouracandra.
Que yo lea el sagrado Bhagavatam a los pies de Sri Nityananda nacimiento
tras nacimiento. Esta es mi inspiración. Todas las glorias al Señor
Supremo, Sri Caitanya Mahaprabhu. Tú nos diste a Nityananda Prabhu
y Te lo llevaste. Y sin embargo, ¡oh Mahaprabhu! Otórgame
este favor: Que mi mente siempre permanezca apegada a Ti y a Sri Nityananda.
Él es Tu devoto más grandioso, sin Tu consentimiento, nadie
puede lograr Sus pies de loto.
Nityananda
Prabhu deambuló a través de Vrindavan y diferentes santuarios
hasta que Sri Caitanya manifestó Su divinidad. Quien escuche esta
historia de los peregrinajes de Sri Nityananda, logra el tesoro del amor
divino. Sri Krisna Caitanya es la vida y alma de Nityananda Prabhu. Vrindavan
Das, orando a Sus pies de loto, canta el Sri Caitanya Bhagavata.
Aquí
termina el noveno capítulo del Sri Caitanya Bhagavata, Adi lila,
titulado la narración de los pasatiempos de infancia de Nityananda
Prabhu, y Su peregrinaje a los lugares sagrados.
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6.
Sri Jahnava Mata, la sakti de Nityananda